REDACCIÓN DELAZONAORIENTAL.NET
Por: José Nuñez
El caso que nos ocupa es en Santo Domingo Este, específicamente en la Circunscripción más pequeña, la número dos (2), deben los del Partido de la Liberación Dominicana, andar con pasos finos y que no los vayan a agarrar en su buena fe.
Es de todo conocido que “guerra avisada no mata soldados”, pero también que hacerse el ignorante con la verdad en sus ojos, es un acto político de ingenuidad imperdonable.
En esta tesitura, todos conocemos de una forma u otra a los diferentes aspirantes a regidores y regidoras, en este caso nos vamos a concentrar en el sexo femenino, donde debemos destacar que de los diecisiete aspirantes que se inscribieron, ocho (8) son mujeres, prácticamente el 50%.
Y precisamente, se observa que desglosando el perfil de cada una de esta guerrera política, hay un caso en particular que llama la atención, ya que en honor a la verdad, entre estas damas, solo hay chance real para una, quizás para dos, pero muy improbable para la segunda.
Entonces, en esta coyuntura surgió una inscripción que no va a presentar batalla, y no se ha fajado, además la realidad le es adversa por todos los flancos, y como es una veterana de mil batallas, nos resulta muy curioso y hasta sospechoso esta susodicha inscripción.
No es admisible que esta dama se inscriba por figurear, ella no es de la que va al choque político por ir, es demasiado práctica, astuta, experimentada, analista y se ubica en la realidad, entonces en esta inscripción “algo huele mal en Dinamarca”.
El instinto del observador político me dice con toda la modestia posible, que esta inscripción para buscar un espacio como regidora es simplemente preparando las maletas para irse con el diputado renunciante, el que dejó al PLD porque quiere ser alcalde como sea y con quien sea, y cuando esta dama presente su salida del PLD, la hace más sonora y con bombos y platillos, ahora lo hará como una aspirante a regidora, no como una simple miembro.
Es la única razón lógica de esta inscripción, no admite más razonamientos, ya que el que conoce “al cojo sentado y al ciego durmiendo”, solo es engañado cuando éste quiere que realmente lo engañen o para saber hasta dónde llega el o la persona bajo sospecha.
Por último, la información se ha dado y el secreto se develó, y esa persona que va a abandonar las filas moradas en el momento oportuno, que usa la inscripción como aspirante a regidora para tratar de hacer infelizmente su salida sonora, está entre las ocho damas que se anotaron en el listado de las interesadas.
Su nombre se delata si analiza a cada una de estas ocho peledeístas.
