La top, que ha roto todos los cánones de belleza establecidos, sufre vitíligo desde que era muy pequeña. Se trata de una patología que consiste en la pérdida de pigmentación y puede afectar a la piel, el pelo y las mucosas.
La causa del vitíligo no es conocida y se siguen haciendo muchas investigaciones al respecto, además el tratamiento es difícil y los resultados muchas veces son poco satisfactorios. Por eso, en HOLA.com hemos querido contar con la Dra. Teresa Solano Novo, especialista en Dermatología por la Universidad de Navarra y que trabaja en la Clínica Solanoderma (Vigo), para que nos dé todas las respuestas sobre esta enfermedad.
– ¿Qué es exactamente el vitíligo?
Es una enfermedad adquirida de la pigmentación que puede afectar a la piel, pelo y mucosas. Se manifiesta por la aparición de máculas o placas hipopigmentadas (manchas blancas) debidas a la pérdida selectiva de los melanocitos que son las células responsables del color de la piel.
– Genética, estrés, cambios hormonales… hay varias teorías, pero ninguna 100% fiable, ¿qué lo causa?
La causa no es conocida. Existen diversas hipótesis etiológicas como causantes de la enfermedad tales como las genéticas, inmunológicas, factores hormonales, citotóxicas, bioquímicas, y recientemente se han descrito nuevas teorías acerca de la disminución de la supervivencia de los melanocitos, por alguna de estas causas.
La enfermedad afecta aproximadamente al 5% de la población y en el 30% de los casos existen antecedentes familiares. Se da por igual en todas las razas y en ambos sexos.
– ¿Cuáles son los primeros signos de la enfermedad? ¿En torno a qué edad suelen aparecer?
Los primeros síntomas de la enfermedad son la aparición de las características máculas o placas hipopigmentadas que pueden ser localizadas, segmentarias o distribuirse de forma generalizada. La enfermedad suele afectar a adultos jóvenes. De hecho en el 30% de las ocasiones aparece en torno a los 20 años y hasta en un 14% en los niños. En estos casos suele aparecer en la cara, en la zona genital y la tendencia es a estabilizarse con el tiempo.
– ¿Es más visible en unas personas que en otras?
Al tratarse de manchas blancas, la enfermedad es más evidente en la piel oscura o en personas de fototipo alto, es decir en personas más morenas.
– Una vez se diagnostica, ¿cuáles son los pasos a seguir? ¿Hay un tratamiento eficaz para el vitíligo? ¿Se puede devolver la pigmentación en esas zonas blancas?
El diagnóstico lo debe de hacer el dermatólogo; generalmente es suficiente con el examen clínico y la utilización de la luz de Wood. Sin embargo es importante cuando se diagnóstica un vitíligo siempre descartar la asociación a otras enfermedades de causa autoinmune como son las tiroiditis, la alopecia areata o la anemia perniciosa.
– ¿Cuál es su pronóstico? ¿Tiene cura?
El tratamiento es difícil y muchas veces poco satisfactorio. Pero el dermatólogo siempre debe de animar al paciente y valorar todas las opciones terapéuticas que existen de forma individualizada. Son muchos los tratamientos que se utilizan en esta patología y siempre debe comenzarse por los más sencillos. Se utilizan tratamientos tópicos a base de corticosteroides o derivados de la vitamina D como el tacrolimus. Otras opciones son la fototerapia con radiación ultravioleta B de banda estrecha, el tratamiento con láser y los atioxidantes orales. Se pueden utilizar también técnicas de camuflaje a base de maquillajes. Cuando la afectación es extensa una técnica es realizar la despigmentación de la piel sana.
El tratamiento quirúrgico se reserva para vitíligos con poca afectación y estables en el tiempo.
El vitíligo es una enfermedad que no tiene repercusiones físicas en los pacientes. Sin embargo, sí que pueden causar una afectación psíquica importante debido a la alteración estética y a que el tratamiento es complejo y, en ocasiones, con escasa respuesta.
En los niños el pronóstico es mejor que en los adultos, ya que tiende a ir mejorando o a estabilizarse con el tiempo. Las áreas que suelen tener un mayor índice de repigmentación suelen ser la cara y el cuello. No obstante, cada paciente es único y debe de valorarse muy bien el tratamiento de forma individualizada.

