REDACCIÓN DELAZONAORIENTAL.NET
Desde el Municipio:
Por Juan López/ Secretario General ASDE
Los gobiernos municipales o locales de la R. Dominicana padecen de varias debilidades, entre las que se destaca su débil influencia o insuficiente peso específico en la opinión pública y en la sociedad.
En toda la geografía nacional existen 158 diferentes municipios o gobiernos locales que, de acuerdo a la Constitución (Art. 199) “constituyen la base del sistema político administrativo local …gozan de autonomía presupuestaria con potestad normativa, administrativa y de uso de suelo”. Se rigen mediante la Ley No. 176-07 del Distrito Nacional y los Municipios.
En adición a las anteriores disposiciones legales, se aprobó y promulgó, en el 2003, la Ley No. 166-03, (Art. 3) para que, a partir del 2005, se destine el 10% del Presupuesto Nacional a los gobiernos municipales, lo cual ningún gobierno nacional ha cumplido y, que por el contrario, cada año se reduce dicho porcentaje. Por ejemplo, el pasado año 2015, los ayuntamientos sólo recibieron del Presupuesto Nacional el equivalente a un 3.77%. Este año la asignación ni siquiera llega al 3.5%.
A través de la Federación Dominicana de Municipios (FEDOMU), la Federación Dominicana de Distritos Municipales (FEDODIN) y otras organizaciones de la sociedad civil, las autoridades de los gobiernos locales reclaman cumplimiento de la Ley No. 166-03 lo que significaría aumentos para sus presupuestos a los fines de aportar soluciones a las crecientes demandas de sus respectivas poblaciones. Esos justos reclamos no tienen eco en la sociedad.
Agréguese a ese irrespeto a la legalidad, la indefensión de los gobiernos municipales ante los funcionarios del gobierno nacional. Los ministros y directores nacionales intervienen y ejecutan cualquier disposición en los municipios y distritos municipales sin tomar en cuenta a sus legítimas autoridades. Ni por cortesía informan para construir o destruir en una ciudad. No respetan ni toma en cuenta la autonomía y autoridad constitucional de los gobiernos locales.
Por qué se producen estas violaciones a la Constitución y a las leyes vigentes y no pasa nada? Por varias razones, entre las que sobresalen: La debilidad institucional, el presidencialismo entronizado en el funcionariado gubernamental y en los consuetudinarios errores de las autoridades de los gobiernos locales en la administración de los recursos materiales y económicos.
Uno de esos errores y de mayor hándicap consiste en la falta de transparencia y rendimiento de cuentas de los Gobiernos Municipales.
Por conocer esa realidad de nuestros ayuntamientos, el pasado jueves 7, me sentí más que satisfecho con el programa de gestión municipal “Para mejorar tu ciudad y la vida de nuestra gente”, que puso en circulación Alfredo Martínez, candidato a la alcaldía del municipio Santo Domingo Este.
En esa importante oferta programática, Alfredo Martínez manifiesta su formal compromiso de que “Tendrán categoría de ejes transversales y permanentes la transparencia y el rendimiento de cuentas en todo lo relacionado con el manejo de los recursos humanos, económicos y materiales en las ejecutorias que realice la Alcaldía durante su gestión.”
También afirma que “será una norma invariable el fiel cumplimiento de las disposiciones establecidas en las Leyes Nos 176-07, la 340-06, sobre los procedimientos de compras y contrataciones de obras y servicios, la 200-04, acerca del libre acceso a la información pública, y sus respectivos reglamentos.”
Me llenó de regocijo saber que Alfredo Martínez se compromete a que “En su gestión se rendirá cuentas ante los organismos de fiscalización del Estado, por los medios de comunicación, organizaciones de la sociedad civil, redes sociales y directamente a los munícipes.”
Si ese compromiso y buena actitud que tiene Alfredo Martínez con respecto a la transparencia y rendimiento de cuentas lo asumieran todas las autoridades municipales, estoy convencido de que se tendrá autoridad moral y habrá suficiente peso específico de los gobiernos locales en la sociedad y se podría superar, sin grandes traumas, el desconocimiento de las leyes, de las competencias, la descentralización, autonomía e irrespeto a los gobiernos municipales que, para Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria, por sus funciones y cercanía con los ciudadanos deben ser uno de los poderes del Estado dominicano.
10 de abril del 2016.
