REDACCIÓN DELAZONAORIENTAL.NET
Por Aneuri Peña
Parece que la delincuencia le ha ganado la batalla al gobierno de Danilo Medina Sánchez, parece que no da pies con bola y se encuentra derrotado frente al auge de la delincuencia que pasó de la percepción a la realidad.
El gobierno se siente abatido, cansado y sin capacidad de dar respuestas frente a la delincuencia que no cede, que cada día gana más terreno y se encuentra muy avanzada en su propósito de arropar la sociedad.
Ha fallado el gobierno en su política de seguridad ciudadana, porque no tiene un plan real para combatir la delincuencia y se encuentra acorralado aplicando los mismos métodos de ayer y utilizando a los mismos voceros.
Cada dos cuadra implementan el mismo plan y por eso vemos a los mismos actores hablándole mentiras al pueblo; que si no fuera por las redes sociales, los teléfonos celulares y las cámaras de videos que están instaladas en las calles, estuviéramos los 10 millones de Dominicanos enredados, enclaustrados viviendo las mentiras de Monchy Fadul, Francisco Domínguez Brito, el jefe de la Policía Nacional, mayor general Nelson Peguero Paredes y el ministro de Defensa, teniente general Máximo William Muñoz Delgado, creyéndoles que la delincuencia solo es percepción.
La delincuencia, no solo es percepción, es realidad.
El panorama actual que vive la República Dominicana, parece salido de una de las novelas de Agatha Christie y los métodos que tenemos no son suficientes.
Con las mismas estrategias, con los mismos métodos, con los mismos funcionarios que se han quemado en política de seguridad ciudadana, con el mismo cuento de nunca acabar. Vemos que este plan anunciado por el gobierno con la incorporación de miembros de las Fuerzas Armadas a labores de patrullaje conjuntamente con la Policía Nacional, es la reiteración de un esquema que con anterioridad ha sido puesto en práctica sin resultados visibles.
Recordamos que para el año 2004, el gobierno del Dr. Leonel Fernández, puso en ejecución el “Plan de Seguridad Democrática”, que fue presentado con mucha algarabía, incluyendo novedosos programas como el llamado Barrio Seguro, financiamiento para microempresas, becas, modernización de la Policía Nacional, control de armas, Protección a las Víctimas, etc.
En marzo del 2013 la actual administración de Danilo Medina, puso en marcha con bombos y platillos desde el Salón de las Cariátides del Palacio Nacional, el Plan Integral de Seguridad Ciudadana, acompañado del Sistema de Emergencia 911, el programa “Vivir Tranquilo”, este nuevo plan incluía: control de armas, un plan de registro de las motocicletas, observatorio de la violencia y dos mil cámaras de vigilancias. A más de dos años de aplicación del Plan “Vivir Tranquilo”, el gobierno vuelve a poner en marcha otro plan de seguridad, sin ofrecer detalles o un balance crítico del plan anterior, donde la población conozca, sí tuvo o no resultados el plan puesto en marcha. Muchos ciudadanos como usted y como yo, nos hacemos las siguientes preguntas: ¿Tuvieron éxitos los planes anteriores?, ¿se llevó a cabo la depuración de los motoconchistas?, ¿se implementó el sistema para concederle las matrículas a las motocicletas?, ¿incorporaron a los servicios los agentes asignados a particulares?, ¿se redujo o aumentó la delincuencia?, ¿los planes aplicados lograron sus metas?
Ahora vemos como el gobierno sorprendió a la población con el anuncio de un nuevo plan, sin terminar con el otro plan que ya tiene en marcha. Un nuevo plan que parece viejo como los anteriores con las mismas medidas entre la que se encuentran: reducir el número de escolta a los Funcionarios públicos y militares, recolectar a todos los miembros de la Policía Nacional que se encuentran en servicios fuera del patrullaje, ahora le incluyeron las famosas redadas y los famosos chequeos.
Ese no es el plan para combatir la delincuencia, sí real y efectivamente quieren disminuir la delincuencia, deben comenzar con reunir los actores que gravitan en un verdadero plan de seguridad ciudadana que son: La Policía y las escuelas (inteligencia, prevención); Policía y Ministerio público (Los perseguidores de los delitos); Registro de ciudadanía (Programa conectado con todas las instituciones del Estado, tendente a no facilitarle nada a aquellos que cometan delitos); Tecnologías (aprovechamiento de las tecnologías, Compañías telefónicas); Juzgadores de los delitos, comprometidos con la sociedad. Faltan más actores pero con estos podremos disminuir la delincuencia.
La seguridad ciudadana viene y va y la delincuencia sigue creciendo, no termina de llegar la reforma policial, los salarios dignos para los policías y guardias; para que puedan vivir dignamente, pagar casa de alquiler digna, para que puedan ir a los supermercados, comprar medicamentos de su familia, sin preocupación y la población demandando a viva voz, a gritos protección de la delincuencia.
