Por: Carlos Rodriguez / DELAZONAORIENTAL.NET
Santo Domingo Este-Mucho se ha hablado sobre la homosexualidad desde un enfoque bíblico, algunos afirman que la palabra de Dios no condena a las personas que prefieren parejas de su mismo sexo, otros
afirman de que si, que el homosexual no es bienvenido en el reino de los cielos.
Escudriñando las sagradas escrituras encontré algunos versículos interesantes al respecto.
1 Corintios 6:9-10
9-¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,
10- ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
Levítico 20:13:
“Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron: ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.”
Romanos 1:26-28:
- 26- “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,
- 27-y de igual modo también los hombre, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.
- 28Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;”
29 Estando atestado de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia maldad, llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades.
Genesis 2:24
“El hombre dejará a su padre y a su madre, y tiene que adherirse a su esposa, y tienen que llegar a ser una sola carne”
Este versículo es aclarado por Jesús cuando se les acercaron unos fariseos para ponerlo a prueba y le preguntaron, «¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?».
Este le responde en el evangelio según San Mateo lo siguiente «¿No han leído ustedes que el Creador, desde el principio, los hizo varón y mujer y que dijo: Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos no serán sino una sola carne?
Este también me llamó la atención:
“Hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ti, de que te he dado aelegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige, pues, la vida, para que vivan tú y tus descendientes.” (Deuteronomio 30:19,
