
REDACCION DELAZONAORIENTAL.NET
La andropausia (del griego, hombre-pausa, corte) es el efecto del suministro deficiente de testosterona en el cuerpo del hombre. En los hombres, el descenso de la producción de testosterona es mucho más gradual que en la mujer, pues tarda más bien décadas en lugar de meses o años.
Pueden aparecer cambios mentales y físicos, pero son mucho más sutiles y difíciles de percibir. Por ello, si popularmente se habla de menopausia masculina o andropausia, hay expertos que prefieren hablar de deficiencia parcial de andrógenos en el hombre adulto.
El doctor Jed Diamond defiende la existencia de esta enfermedad en su libro “La menopausia masculina. Cambios físicos y psicológicos en la edad madura” (Paidós, 1999). Según él, “la menopausia masculina implica cambios químicos y fisiológicos espectaculares que influyen en el hombre en diversos sentidos, desde su visión de la vida hasta su capacidad para conseguir y mantener una erección”.
Los síntomas más comunes que pueden acompañar esta condición son: s ofocos, sudores, insomnio, nerviosismo, irritabilidad y cansancio, reducción de la sensación de bienestar, falta de motivación, baja energía mental, problemas de memoria a corto plazo, depresión, menor actividad sexual y erecciones de menor rigidez.
Además de una disminución en el ímpetu sexual, a menudo hay pérdida de entusiasmo en la vida profesional o laboral… también a menudo fatiga, abulia, agotamiento y depresión, con un sentido de desesperanza e impotencia.
Físicamente hay a menudo rigidez y dolores en los músculos y articulaciones o síntomas de gota y un deterioro rápido del nivel de forma física. Puede haber también signos de envejecimiento acelerado del corazón y de la circulación.
El diagnóstico de la menopausia masculina es complejo, ya que no existe ninguna prueba definitiva para detectarlo. El nivel bajo de testosterona en la sangre no es suficiente para diagnosticarlo. La combinación de diferentes síntomas sugerentes y señales físicas, junto con un bajo nivel de testosterona en la sangre, deberían elevar la sospecha del paciente.
En cuanto a su tratamiento, existen opiniones contrapuestas entre los médicos acerca de este problema. Así, mientras que muchos médicos no creen ni que exista la menopausia masculina y no ofrecerán tratamiento, otros son decididos partidarios de su existencia y la diagnostican con frecuencia.
Suele considerarse útil una prueba de terapia de sustitución de testosterona durante tres meses. Si los síntomas no mejoran a pesar del aumento en los niveles de testosterona, probablemente no se debería continuar el tratamiento. Si hay mejoría, se aconseja mantener el tratamiento.
Según el doctor John Dean, especialista en Salud Sexual, los hombres que reciben suplementos de testosterona deberían realizar chequeos médicos regulares durante el primer año de tratamiento, que tendrían que incluir un examen rectal de la próstata y análisis de sangre (colesterol, triglicéridos, PSA, nivel de glóbulos rojos, fundamentalmente). Después de este período, las revisiones son necesarias como mínimo una vez al año



























